martes, 8 de marzo de 2011

Delegaciones y Burocracia.


El otro día, tuve que ir a la Delegación de Salud para asistir a una reunión de trabajo...

Eran ya las 13.30 horas y me hacía pipí desde hacía rato…prácticamente desde que desperté estresada,
a las 9.30 am.

Se me olvidó ir al baño, pues en
este día, resultaba que tenía mi primera misión.

Mucho más importante era conseguir
un segundo CD de datos para la reunión a la que se me había citado en la 6ª Planta de la Delegación de Salud a las 11.30am.

El primer CD estuvo preparado con mucha responsabilidad una semana antes de la cita,
pero debió estraviarse en algún lugar de muchos, fue un olvido de pocos, fallé no sé en que momento del camino y/o alguna persona me lo pudo haber cambiado de sitio.

En fin todo para que al final no sirviera de nada, luego resultó que cambió la consigna pues una vez allí con mi documento digitalizado había que mandarlos por correo electrónico.


Dos largas horas después
terminó la reunión y debiendo resolver otras cuestiones burocráticas en la oficina, me dirigí a la 4ª Planta de la Delegación de Salud.

Allí se respiraba un ambiente de trabajo pausado, bastante reposado… aquella gente respiraba felicidad, relax, compañerismo absoluto..., ¡sí señor!, había 6 personas en este estado de trabajo colaborativo, atendiéndome solo a mí.


-."¡Qué bien vive esta gente!".-
pensé de nuevo.


Cuatro de seis oficinistas, se pusieron alrededor de la misma mesa en la que me situé para sustentar mis dudas.


Primero me atendió la mujer que estaba sentada, Silvia, muy simpática y optimista que recogió mi memoria anual en papel.


De repente, apareció un señor de barriga prominente y muy dispuesto, la cogió bien familiarizado, dió una ojeada rápida (a la memoria, claro) y apareció de no se donde, una mujer de edad madura y
regordeta, llamada Señora Rigo, que volvió a revisar mi memoria anual.

En esto que ya un poco impaciente, le pregunté a los presentes bien educada -.“Perdone ¿Hay baño aquí?”.- Me dije a mi misma -."¿cómo no va a ver baño en el Ministerio Paloma? ¡menuda ocurrencia de preguntas tienes hija!".-


Pues sí había, limpio y muy bien perfumado... porque iba a reventar.

Y es que estar sobre la lluvia desde bien temprano, para ir a lo del CD que de no encontrar los dichosos datos, casi me hizo desmayar, me dio un ataque de nervios, una llorina matinal... y mejor que aquello fueran testigo y soportaron quienes más me quieren.

A las 11.20 am, justo cuando me dirigia a la Delegación... curiosamente, ya con prisas, ese tubo de escape maldito se despegó de su lugar (¡dios solo quedaban 10 minutos para llegar reunión!)...mi mente fue rápida ¡No podía ser! ¡Era muy importante para mí llegar a esa reunión! De hecho, de ello dependía mi trabajo, así que no lo pensé dos veces y decidí llegar rechinando el tubo de escape por toda la ciudad desde el Limonar hasta calle Córdoba… se me hizo un camino interminable, pensaba: ¡Dios mío! ¡Voy a morir axfisiada!

De verdad, estoy convencida que fui arriesgando mi vida, porque así tenía que ser, para mí era muy importante llegar hasta la magestuosa Delegación. Una importante y larga charla me esperaba defender sobre los Derechos Humanos centrada en los problemas de las trabajadoras sexuales de la ciudad.

Fue muy interesante por cierto, al final pude contar las experiencias de acción, investigación y cooperación de mi trabajo.

Bueno llegué de nuevo a la super oficina feliz de la planta 4ª y ya estaba Rigoberta, que me daba toda la impresión, de ser la única que hacía algo por su trabajo... muy activa para su avanzada edad, los doblaba a todos los demás en edad... ¡iba de aquí para allá!

Al final se le ocurrió preguntarme si quería unos calendarios, “¡vale!” le dije muy animada… y se fue a buscar los super calendarios que pesaban un poquitín y quee tuve que cargar en mi maletín...


De nuevo hice una reflexión sobre tal situación:"¿Para qué se gastará el Ministerio de Salud dinero en estas absurdeces? y luego mi subconciente respondió a tal cuestión: "Ah ¡Claro! que para él no supone esfuerzo...ya lo entiendo"

Ya por último, la sentencia de la memoria anual fue aclarandose, y faltaba el Anexo X.

Agustina, la secretaria de la coordinadora general de Salud, que andaba por allí fue a hacerme una fotocopia del Anexo "no me lo podía creer si ¡ME HAN DADO LA FOTOCOPIA!¡Qué triunfazo! ¡Qué amables!" no daba crédito, alguien amable en el mundo burocrático. Si por el señor gordo hubiera sido se hubiera quedado satisfecho al darme, eso sí, toda la información sobre en qué Nº de BOJA y el Año de la Edición donde se encontraba aquel escurridizo Anexo… vamos que ¡ME HUBIERA TENIDO QUE BUSCAR LA VIDA!

Ya por última reflexión a este momento en la oficina, sin duda, el mejor de todos, fue aquella otra mujer, de no sé que nombre, pues nadie la mencionó si quiera, estaba sentada en su silla, mirando hacia el otro lado, despreocupada del tema, ausente en su mundo,obervé como se encontraba mirando un Powers point muy bonitos de paisajes coloridos y supongo que educativos "estoy en la Delegación de Salud, esto es importante" no podía ser, sin embargo, inocente e ignorante de mí, mantuve en todo momento la misma felicidad que todos ellos despendrían..., ¡estaba en la planta 4º de Salud y por primera vez en mi vida me sentí importante haciendo una labor social!) Sostube esa sonrisa que más radiante no pudo ser (para caerles bien, claro), aun así, ya sabía mi intuición, lo que aquel viernes que acababa de comenzar, ya me depararía algo impresionante, un aprendizaje crucial.

Sí, bueno, fue un viernes mortalífico.

Tuve los pies mojados desde las 10 am hasta las 21.30 horas de la noche, que pude llegar a casa… ^^ pero fue muy enriquecedor, supongo que mucho más que aquel Powers point sobre no se qué filosofía de vida …